Sala de Prensa - ISA

El Efecto Elena  

 
23 de agosto de 2017

Elena_Blanco.jpg“Una necesidad que yo viví. Lo que a mí me hizo falta, empezamos a plasmarlo en esa escuela”.

Como empresa que genera conexiones, ISA entiende del valor fundamental de apoyar los programas y personas que se comprometen con el bienestar de todos. Existen personas con capacidades dormidas, esperando la situación indicada para ser descubiertas. Para Elena Tinoco, hoy líder del municipio de Guaduas, Cundinamarca, fue la vida misma quien a los 10 años le puso un reto en su camino, que la llevaría paso por paso a despertar esa capacidad oculta y convertirla en una herramienta para ayudar a su comunidad.

Con perseverancia y la “sangre de la Pola” como ella misma lo dice, tuvo que asumir el rol de madre con solo 10 años, para cuidar a sus cuatro hermanos menores, mostrando capacidades de liderazgo que no pasaban desapercibidas ante los ojos de sus maestros. A esa temprana edad, comenzó a identificar las necesidades de quienes la rodeaban, motivada por el sueño de un bienestar común que la llevo tiempo después a pertenecer por 20 años a la junta de acción comunal de su vereda.

“Para mí, la satisfacción más grande es servirle a la gente y hacer feliz a alguien, pues cuando fui niña no tuve esa oportunidad”. Elena tomó como ejemplo su propia infancia para entender lo que hacía falta en su territorio: educación, autonomía y oportunidades. Entendió que el aprendizaje marcaba una diferencia en todos los aspectos de la vida cotidiana campesina. Si, por ejemplo, antes los temas sobre homosexualidad le causaban temor; las capacitaciones sobre tolerancia o equidad de género les abrían a ella y a otros un panorama nuevo para la tolerancia y el respeto. El Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Centro (PDP) llegó a su región en 2005 y en los 12 años que Elena viene trabajando en él, se han abierto las puertas a nuevos proyectos, como si se tratase de las ramas de un árbol que se conectan para dar sombra a las comunidades. Es así como nació la Escuela EFHECTO.

“Creamos la escuela para reconocer y fortalecer las habilidades de los campesinos que no pudieron asistir a la escuela. Desde diferentes módulos educativos en múltiples temas como: político, ambiental, cultural y familiar”. Elena consiguió este año los derechos de autor y la patente para su escuela. Y mientras otros valoran a los habitantes del campo basándose en si sirven para cocinar o lavar, ella ve en cada quien un potencial escondido; talentos ocultos como el suyo, que florecen de la necesidad para marcar la diferencia.

Así, evitando que su historia se repita, esta líder continúa su labor en EFHECTO, haciendo que sus actos no solo inspiren sino que traigan consecuencias positivas día a día para su gente. “El aporte que ISA hace a los Programas de Desarrollo y Paz, es lo que nos hace crecer como comunidad”, afirma Elena, consciente de que en cada persona está el cambio, y cada persona al igual que ella, es capaz de crear conexión.

 
 
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